21.6.11

Gorda

Siempre me he considerado una chica normal, standard, talla entre 38-40 (según marca). Nunca he tenido que hacer grandes esfuerzos para mantener la línea, que te sobran 3 kilos?, pues comes un poco menos y ya, o vives con 3 kilos más que tampoco pasa nada!

Pero después de varios tratamientos hormonales, y un embarazo múltiple en el que tuve que estar casi todo el tiempo en reposo decir tan solo que se me quedaron unos kilos de más sería un eufemismo.

A la semana de tener a mis bebés, comentarios:
- Que tienes ahí dentro? - (yo en camisón) ....???? nada...  - Pues vaya barriga se te ha quedado!! - gracias, justo lo que necesito oir en este momento!
- Hala! Han mirado bien? Seguro que no se han dejado ningún bebé más ahí dentro? -ja, ja, ja me parto de la risa.... grrrrr!
- No te pongas ropa tan corta que como estás tan gorda te queda mal. (así, en mi propia casa, en pleno agosto, debería llevar el burka?)

Mira que pedí un periodo de tregua de al menos un año, pero a más de uno le tuve que explicar que no me había puesto así por comer bombones precisamente!

De todos modos, aunque sienta mal lo que te dicen los demás, lo peor es lo que ves tu misma, ya no solo es la barriga, son los brazos, las piernas, la cara, la papada! te has convertido en un saco de carne amorfa y sí, estás tremendamente felíz con tus bebés pero si pudieras quitarías todos los espejos de la casa.

Además, las comparaciones son odiosas, pero las mujeres, a veces somos así, masocas, y vas por la calle comparando tu realidad con lo que tienes alrededor, pensando para tus adentros: "juventud divino tesoro! pues yo también era así antes, no te creas! , ya me gustaría verte dentro de 10 años con 2 churumbeles!" pero de pronto te cruzas con una madre estupendísima-divina-de-la-muerte y con otra, y otra! y ya no hay excusa que valga, estás gorda.

Sales a comprar ropa y la que te gusta, o no te vale, o te queda como un tiro. Cuando por fin encuentras algo decente ( = túnica, saco o similar) te lo ve Papito y dice, -"No pensarás salir así a la calle?", -"pues no, de hecho no voy a salir nunca más!"

Y luego esos buenos consejos y comentarios que nunca faltan a tu alrededor, -"Pues a mi amiga Pepita, le fue muy bien haciendo nosequé dieta", (y empieza a caerte mal la Pepita esa) . -"Si hicieras ejercicio estarías fenomenal" (y lo fenomenal que estarías tú con la boca cerrada?), O, te invitan a comer y -"A tí no te pongo patatas porque engordan" (echa, echa, que total un poco más ya no va a ningún sitio!)

2 comentarios:

madredemellizos dijo...

Jajaja. Que cierto! Hay que ver lo que nos exigimos nosotras mismas! Yo soy muy delgada, pero me ha quedado una barriga y una cintura que parece que esté en pleno embarazo, además, cuando cojo en brazos a los niños me los apoyo en la barriga, con una postura horrorosa.
Suelo disimular con la ropa, pero hay días que ni así!!!
Soy presumida (era), pero con la maternidad, paso de todo y doy preferencia a lo que realmente me importa ahora: mi familia y mi bienestar.
No te agobies, a quien no le gustes que no te mire, jejeje! Y piensa...que para dos personitas eres la mejor, mas guapa, más simpática, mejor cocinera, etc. que más quieres?? Un saludo

Nenica dijo...

Ojala le pudieran resbalar a uno las miradas y los comentarios de los demás! Aunque tienes razón, como me miran mis chiquitines no me mira nadie!