7.1.16

Mamá, vámonos que estos no son los Reyes!

Todavía no se me quita de la cabeza el mal trago que pasamos el otro día cuando fuimos a ver la cabalgata de los Reyes Magos en Madrid.

Este año tenía una pereza inmensa, hacía un frío de narices y después de haber pasado unos días en mi tierra me costaba un mundo volver a aclimatarme a las temperaturas de Madrid.

Hasta pensé en no ir, y verlo este año por la tele, pero mis hijos tenían mucha ilusión, aun recuerdan lo emocionante que fue el año pasado y no se lo querían perder! Así que saqué del armario la ropa más abrigada que tenemos, un jersey sobre otro, forro polar, gorros botas y guantes de nieve y nos lanzamos a la aventura!

Papito (que tenía aun menos ganas de ir que yo), también se puso en marcha al ver la ilusión de nuestros peques, "este año llevaremos una escalera!" "Para verlo bien!", a mí eso de la escalera se me hace muy raro (yo soy más de sillas o gradas, pero para eso hay que estar en la calle pasando frío horas y horas, y aquí  hace mucho frío!). En Madrid es normal ver gente subida a escaleras y con paraguas para recoger los caramelos, y como mis hijos son de Madrid, pues adelante! Este año no nos va a faltar de nada!

Papi se encarga de aparcar el coche, mientras yo con una escalera en el hombro y un niño en cada mano iba a donde fuimos el año pasado que lo vimos muy bien! Me contagio de la emoción del momento! la escalera mola un montón! Nena de pie en la parte de arriba, yo subida un par de peldaños con Nene a coscoletas, Papito sujetándonos a todos! Ese es el momento que me quedo para recordar de esa noche! El resto....

Podría entretenerme criticando la comitiva que precede a los Reyes, el dragón chino y la serpiente monstruosa, desde luego no estarían en mi idea de cosas que esperaría encontrar en una cabalgata de Navidad, por no hablar de el planeta rodeado de cometas que no se me ocurre más que compararlo con un óvulo rodeado de espermatozoides en el momento de la fecundación (igual es deformación profesional), lo único que salvaría sería la carroza de clan y el hada que parecía que iba volando sujeta a unos globos. En cualquier caso, los niños estaban esperando ilusionados la llegada de los reyes, y nosotros contagiados de su ilusión...Hasta que llegaron "los reyes".

Mis hija de 5 años comenzó a bajarse de la escalera,
"que haces, Nena?"
"Mamá, vámonos que estos no son los Reyes"
"Que sí, cariño, mira! Melchor!"
"Que no mamá, estos no son los Reyes, los Reyes no son así que lo se yo, No han venido!" Y rompió a llorar.
Tenía a Nene a coscoletas, mientras bajaba los peldaños de la escalera y sostenía a mi hija y a su berrinche mientras pensaba en que decirle para hacerle creer.
"Mira, está Melchor! te está saludando!" (El susodicho saltaba agitando las manos pareciéndose más bien a Pocoyo que a ningún rey venido de oriente).
"Mamá, que estos no son los Reyes, vámonos!"
Cuando mire la pinta que traía el rey Gaspar en la siguiente carroza, no insistí más, era indefendible.
"Cariño, lo siento, a mamá le habían dicho que los Reyes iban a pasar por aquí, y por eso hemos venido, pero me he equivocado de cabalgata, seguro han traído muchísimos regalos y estarán ya repartiéndolos, vamos a casa para que nos encuentren en la cama.

A Baltasar lo ví ya bajada de la escalera, mi hija ni miraba, escalera al hombro nos fuimos caminando a por el coche. Mi hija estuvo llorando todo el camino, inconsolable.

"Venga, porque lloras? Si he hablado yo esta mañana con Melchor y me ha dicho que te va a traer un montón de cosas que le has pedido!"
"Porque yo había hablado con ellos!, y les había dicho que iba a ir a la cabalgata a verlos!, y ellos no han venido! (todo entre gritos y lágrimas) ....y traía un dibujito para darle a Melchor!"

Lógicamente, acabé calmándola, aunque todavía al ir a acostarnos volvía a llorar "es que , si no han venido a la cabalgata.. igual tampoco vienen esta noche a dejarnos regalos!" y vuelta a hacerle recuperar la calma y la ilusión.

No hay derecho.