10.6.16

Al rescate!

Hay decisiones que cuesta afrontar, aunque cuando finalmente las tomas, sabes que no podía ser de otra manera.

Una parte de nosotros quedó suspendida en el tiempo hace casi 7 años, han estado siempre en mi mente, pero todo era demasiado complicado, demasiado difícil.

Tengo escritas largas listas de pros y contras, en las que, honestamente, hasta ahora, han predominado los contras.

Pero los argumentos a favor son poderosos:

- Han sido buscados con exactamente el mismo cariño e ilusión que Nena y Nene.

- En ellos residía la esperanza de poder ser madre en un siguiente intento.

- No puedo vivir con la idea de que si las manos que decidieron en su momento, en lugar de la opción A hubieran escogido la B, Nene y Nena se hubieran quedado a la espera.

A mis 44 años, de la mano de papito y con sensación de vivir una locura quijotesca (los pocos a los que se lo he contado no me entienden), volvemos al punto de partida, vamos a darles su oportunidad, sin ansiedad en relación a los resultados, ni a favor, ni en contra, libremente, dejemos que la naturaleza decida.